La grandiosidad del
encuentro
Algunos
consideran que el alma gemela puede ser una persona que es muy afín a nosotros
en un plano amistoso, pero no es
así.
El alma
gemela es solamente esa persona que te corresponde con el amor sublime que se
genera en la pareja, por lo que no puede ser tu mejor amiga o
amigo.
Es una de
las cosas que los Maestros tienen mucho interés en que sepamos, que realmente
todos tenemos otra parte que debemos encontrar como parte de nuestra
misión.
Ellos
afirman que lo más bello de ese reencuentro es que desde el momento en que las
dos almas se juntan se crea una energía
grandísima.
Ésta
sólo se genera cuando nos unimos por fin con nuestro complemento, con esa otra
fuerza que nos corresponde para lograr el equilibrio en todos los aspectos,
tanto físico como espiritual.
Dicha
enseñanza se nos ha dado en la Tierra desde la antigüedad a través de varios
Maestros, de ahí el nacimiento de la historia de Adán y Eva, que es una alegoría
de las almas gemelas.
Ella nos
habla que Dios creó a Adán, quien por su misma necesidad de tener una compañera
le pidió que le diera otro ser parecido a él para que lo amara. Así, Dios hizo a
la mujer, pero tomándola del mismo cuerpo o energía de
Adán.
Ésta fue
una de las formas en que los Maestros nos dijeron desde el principio de la
creación que existían seres que se dividieron y uno a otro se crearon para ser
dos humanos con diferente esencia, pero que partían de una misma
energía.
Algunos consideran que el alma gemela puede ser una persona que es muy afín a nosotros en un plano amistoso, pero no es así.
El alma
gemela es solamente esa persona que te corresponde con el amor sublime que se
genera en la pareja, por lo que no puede ser tu mejor amiga o
amigo.
Es una de
las cosas que los Maestros tienen mucho interés en que sepamos, que realmente
todos tenemos otra parte que debemos encontrar como parte de nuestra
misión.
Ellos
afirman que lo más bello de ese reencuentro es que desde el momento en que las
dos almas se juntan se crea una energía grandísima.
Ésta
sólo se genera cuando nos unimos por fin con nuestro complemento, con esa otra
fuerza que nos corresponde para lograr el equilibrio en todos los aspectos,
tanto físico como espiritual.
Dicha
enseñanza se nos ha dado en la Tierra desde la antigüedad a través de varios
Maestros, de ahí el nacimiento de la historia de Adán y Eva, que es una alegoría
de las almas gemelas.
Ella nos
habla que Dios creó a Adán, quien por su misma necesidad de tener una compañera
le pidió que le diera otro ser parecido a él para que lo amara. Así, Dios hizo a
la mujer, pero tomándola del mismo cuerpo o energía de
Adán.
Ésta fue
una de las formas en que los Maestros nos dijeron desde el principio de la
creación que existían seres que se dividieron y uno a otro se crearon para ser
dos humanos con diferente esencia, pero que partían de una misma
energía.


