Opciones

Calificar


  • Calificación 1.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Val. Promedio:1
(1 Votos enviados)

Haga click en la estrella para enviar su voto

Un ascensor da para mucho

amcafe

Autor amcafe

Calificación Promedio:
estrellaestrella grisestrella grisestrella grisestrella gris

Publicado el 07/01/2011 | 262 Visitas | 0 Comentario(s)


Estábamos solos los dos en  el ascensor. Mi vecinita, la vecina con la que había tenido tantas fantasías sexuales, estaba frente a mí vestida con una minifalda avasalladora, capaz de resucitar a un muerto. La miraba de reojo recreándome en sus rodillas y en sus muslos que de forma incipiente se ofrecían a mis ojos lujuriosos. No pude evitar sentir una tensión eléctrica de forma erótica al contemplarla. De repente, el ascensor se paró entre dos pisos. Nos quedamos mirándonos, y yo reaccioné enseguida pidiendo auxilio al servicio correspondiente de averías. Después le dije que estaba muy sexi, muy erótica, que a veces me quitaba el sueño. Ella se ruborizó profundamente y me contestó que me consideraba un hombre casado serio y que si le decía alguna inconveniencia se lo contaría luego a mi mujer. Mis fantasías eróticas pasadas volvieron de repente y una erección brutal, de caballo, me dominó, sin yo poder contenerla. Vi una franja roja enfrente de mí y una pulsión incontenible me dominó. Me acerqué a la chica, tiré al suelo adrede mis llaves de casa y me agaché a recogerlas, al tiempo que me acercaba más a ella y me arrodillaba. Sin poderme contener, me puse a besarle y lamerle las rodillas, con delectación y frenesí. Ella re retiró, pero qué haces, me dijo, estás loco, se lo diré a tu mujer, no está nada bien lo que haces. Yo lo veía todo rojo, no sabía lo que hacía, y no le hacía caso, seguía lamiéndole las rodillas de forma incontenible. Ella me recriminaba amargamente, pero no se apartaba ni gritaba, que era lo que yo temía en el fondo. En  un momento dado capté un pequeño suspiro y gemido por su parte, por lo que procedí a abrirle un poco más las piernas y a besarle y lamerle sus muslos tan deliciosos, juveniles, sedosos, delicados. Me recreaba en sus muslos y a ella parecía que ya le gustaba abiertamente, pues me cogió la cabeza y me la incrustó entre sus muslos. Yo abrí un poco más las piernas de ella y le arranqué las braguitas a dentelladas. Le metí la lengua en todos los recovecos y repliegues de su coñito y le busqué y encontré su clítoris y al encontrarlo se lo presioné de tal forma que la chica parecía enloquecer. Le separé sus labios con los deditos para que mi lengua entrase mucho mejor en su tesoro. Mi lengua se ponía roja de la excitación y se movía en torno a su tesoro de forma muy frenética. La jovencita empezó a gritar, por lo  que saqué mi pañuelo y le dije que se lo pusiera en su boca, no fuera que alguien estuviese cerca del ascensor. Oímos al servicio de averías que acudía en nuestro socorro, al tiempo que ella se corría de forma muy violenta, virulenta, moviendo sus piernas y sus caderas de forma frenética, gimiendo, suspirando con deleite y  sus gritos ahogados por el pañuelo anunciaron a las claras que se había corrido de forma gloriosa en mi boca, con la ayuda de mi lengua.

            Nos recompusimos como pudimos a la vista que el técnico estaba solucionando la avería. No sé si sospechó algo, pero yo me fui apresuradamente a la calle, al tiempo que le daba las gracias. La chica salió detrás de mí también de forma rápida, pasó a mi lado y me dijo en un susurro: "M i novio no me hace esas cosas".

Comentarios

Todavía no se hicieron comentarios sobre este texto.

Dejar un comentario

Solo los usuarios registrados pueden agregar comentarios.

Si no esta registrado en VOOTEXT puede registrase gratis y disfrutar de todo el sitio.


Usuarios que añadieron este texto a sus favoritos

Ningún usuario añadió este texto a sus favoritos.


Copyright © 2012 Vootext.com Todos los derechos reservados.

Sedo - Buy and Sell Domain Names and Websites project info: vootext.com Statistics for project vootext.com etracker® web controlling instead of log file analysis