Texto a Mis Favoritos
Autor a Mis Favoritos
Suscribirme a este autor
Comentarios (0)
Enviar un mensaje privado Autor MaríaToboso
Pi pi pi piiiiiiii… Suena la alarma. Siempre tan pronto. Pero hoy no importa. Hoy es el día que estaba esperando.
Comienzo a abrir los ojos a la vez que dibujo una sonrisa. Parece que hoy el sol brilla más a pesar de que el cielo está nublado. Me levanto de la cama y me visto como si fuera un niño de ocho años que quiere ir la calle a jugar con los amigos. Eso sí, hoy no me pongo el chándal, sino mis vaqueros favoritos y esos pendientes que uso tan poco.
La maleta no es hoy un problema. La abro sin pereza y coloco las últimas cosas. Ya queda menos. Cierro la maleta y salgo de la habitación. Me paro en la puerta para sacar el paraguas, y aún así, ya queda menos. Comienzo a andar sin prisas pero decidida. Supongo que si alguien me observara por la ventana sabría lo que estoy pensado.
Al llegar al aeropuerto noto una sensación diferente. “Este es el último paso”, me digo. Nunca sabes cuánto pueden cambiar tus percepciones. Nunca podría imaginarme lo feliz que me hace estar en un aeropuerto. Nunca. Por muchas películas de amor americanas que viese. Además, ¿en qué se diferencia este aeropuerto del que voy a llegar en unas horas?
Me siento en el avión y por fin me relajo. Ojala pudiera sentir esto todos los días. No tengo nada más que hacer que esperar. Esperar y disfrutar de la espera. Esperar y pensar en lo feliz que soy, en lo poco que queda. “Ya queda menos” pienso. Pero desde fuera no se oyen mis pensamientos, sólo un suspiro. Esos que llenan de alegrías y nostalgias a cualquiera que los oiga.
Cierro los ojos para imaginarme que miro por la ventana. Sí. Otra vez me toca pasillo. Pero eso no me preocupa porque puedo pensar lo que quiera, imaginar lo que quiera, ya que la realidad se ocupa hoy de alentar mi esperanza, y eso me deja libertad para soñar despierta. Abro los ojos. Ya queda menos. Vuelvo a cerrar los ojos. Ya queda menos.
Poco antes de aterrizar el capitán nos explica una hilera de información técnica sobre el avión y el vuelo, terminando con la frase: “Esperamos que hayan tenido un buen viaje”. Yo no me doy por aludida. Para mi el viaje acaba de comenzar.
Mi viaje empieza caminando por Barajas. Ya no tan decidida, sino con una mezcla entre vehemencia e impaciencia. Suenas mis pasos, ya sean en el suelo o en la cinta transportadora. Suenan mis pasos cada vez más rápidos. Enseño mi carnet y paso el último control de seguridad. Vuelvo a acelerar hasta que veo la última puerta.
Entonces comienzo a sosegarme más y más, empiezo a andar más despacio ¿o es que se me hicieron tan largos unos segundos? El caso es que me preparo para traspasar la puerta y mirar al fondo para buscarte, pero estás ahí. Enfrente mío. A dos metros y una barandilla. Estás ahí, sonriendo. Mirándome. En ese momento ya no veo nada más que a ti, tus ojos y tu sonrisa. No veo el aeropuerto, no veo a la gente, no veo la barandilla. Solo tú.
Ahí estás. Tan lindo, tan incondicional. Ahí estás y parece que no estás. No puedo creer que te esté viendo después de tanto tiempo esperándote.
Te miro y supongo que mi cara es un reflejo de mis pensamientos, pero aún así estoy segura de que no logras imaginarte todo lo que me haces sentir. Tengo un nudo en la garganta y ganas de llorar de alegría, pero lo único que me sale es sonreír y empezar a andar. Ya queda menos. Sonreír y andar. Ya no queda nada.
Sonreír y parar. Aquí estas. Hola amor… :)
Todavía no se hicieron comentarios sobre este texto.
Solo los usuarios registrados pueden agregar comentarios.
Si no esta registrado en VOOTEXT puede registrase gratis y disfrutar de todo el sitio.
Ningún usuario añadió este texto a sus favoritos.
Copyright © 2012 Vootext.com Todos los derechos reservados.