Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor.
Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor
se vuelve mejor. Eres libre para elegir, para tomar decisiones, aunque
solo tu las entiendas. Toma tus decisiones con coraje, desprendimiento
y, a veces, con una cierta dosis de locura. Solo entenderemos la vida
cuando no busquemos explicaciones. Entonces todo queda claro.
Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido, en
donde las cosas más simples son las más extraordinarias. Atrévete a
cambiar, desafíate, no temas a los retos. Insiste una, y otra, y otra
vez. Recuerda que sin fe se puede perder una batalla que ya parecía
estar ganada. No te des por vencido. Acuérdate de saber siempre lo que
quieres, y empieza de nuevo. El secreto está en no tener miedo de
equivocarnos, y saber que siempre se pueden aprender cosas nuevas, mirar
las cosas desde un punto de vista diferente. Ten paciencia para
encontrar el momento exacto.
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante de un desafío que
pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio. Nunca dejes
que nadie te diga que no puedes hacer algo. Las personas que no son
capaces de hacer algo te dirán que tu tampoco puedes. Si quieres algo,
ve a por ello.
Cada uno tiene una forma diferente de ver la vida, de convivir con las
dificultades y con las conquistas. Las personas cambian cuando se dan
cuenta del potencial que tienen para cambiar las cosas. En el mundo hay
un lenguaje que todos comprenden: es el lenguaje del entusiasmo, de las
cosas hechas con amor y con voluntad en busca de aquello que se desea o
en lo que se cree. Cuando alguien desea algo debe saber que corre
riesgos y por eso la vida vale la pena. El fin de una etapa es solo el
comienzo de otra, los riesgos sorteados son la preparación necesaria
para pasar mejor la próxima etapa. Aprende a relajarte. Aprende de lo
diferente. Lo que la oruga cree el fin de su mundo, el maestro lo llama
mariposa. La gente se arregla el pelo todos los días, ¿por qué no el
corazón? Cuando apuntas con el dedo recuerda que tres dedos te señalan a
ti. No esperes a que muera alguien para decirle cuanto le quieres,
díselo hoy que lo tienes cerca. Las carreras no las ganan siempre los
más veloces sino aquellos que siguen corriendo. Donde tropiezas, allí
está tu tesoro.
Nadie se cruza en tu vida por azar, las personas entran en tu vida, por
una razón, por una estación, por una vida entera. Cuando percibas el
motivo, vas a saber que hacer con cada persona. Cuando alguien entra en
tu vida por una razón, es generalmente, para llenar una necesidad que
has demostrado tener. Algunas veces, esas personas mueren. Algunas
veces, simplemente se van. Algunas veces, actúan y te fuerzan a tomar
una posición y el mayor riesgo de la vida es no hacer absolutamente
nada.
El mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello
que no sale del corazón. En la vida, nada sucede porque sí. No te
esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te lo esperas.
El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.
Roberto Adrián Vargas :)
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