Son
las...buff, demasiado tarde. No sé qué hago aquí. Ni qué haces tú
conmigo. La memoria es mala compañera, sobretodo si me acerca tanto a
ti. Tanto que me hace sentir triste y olvidado. Es lo malo que tiene
haber compartido noches y sueños contigo. Buenos momentos, dulces
anocheceres y mejores amaneceres. Tiempo robado, caricias perdidas,
besos olvidados. Otra vez volveré a soñar contigo, con tu alegría al
verme y tus lágrimas al irme, con tu sonrisa (maldita sonrisa) y tu
mirada de enamorada (¿de verdad lo estabas?), y me despertaré con
lágrimas en los ojos, anhelando tu cabeza sobre mi pecho o tus besos
entre sueños. Otra vez desearé verte a mi lado con cada nuevo aviso del
despertador, apurando el tiempo hasta salir corriendo camino del
trabajo, comenzando la cuenta atrás hacia nuestro próximo encuentro...
Y ahora vuelvo a preguntarme: ¿Qué haces tú todavía aquí?
Solo los usuarios registrados pueden agregar comentarios.
Ningún usuario añadió este texto a sus favoritos.