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Enviar un mensaje privado Autor Angel_de_oscuridad
Si es duro perder un amor, mas duro aun es perder a dos, y a la vez.
Uno olia a Jean Paul Gaultier. Era un angel negro, elegante y siniestro, un guerrero. La muerte era su apodo. Cuando le conoci, cuando llegue a aquella estacion, busque entre la multitud que avanzaba hacia mi y, en medio de todos ellos estaba aquel chico: alto, con unos enormes e inquietantes ojos negros, algo rasgados. Hablaba y gesticulaba hacia mi mientras se me acercaba, pero yo no le escuchaba. Solo veia un ser espiritual entre la multitud, negro, elegante, el pelo colgandole sobre la frente: rezumaba la elegancia de un ser hermoso que no se habia preocupado de serlo, una sutil dejadez y una mirada oscura. Era Valmont. Tenia 32 años. Yo 35.
Me recogio y me llevo a su casa. Aquel ser embriagador me retuvo durante una semana alli. Cada noche me enredaba en su pelo, me llenaba la boca con su ser, enredaba sus sabanas de seda negra. Me conto sus historias, su vida con las mujeres. Su piel blanca, sus carnes blandas, sus labios carnosos y lascivos me embrujaban cuando los miraba.
Habia en el algo realmente pecaminoso, algo prohibido, algo que se escapaba a mis dominios. Habia algo de loco, un mucho de resentido, habia incoherencia, algo llenaba mis sentidos negandome a pensar. Y es que era bisexual. Estar con el me hacia sobrepasar mis limites. Decia que lo hacia por vicio, por placer, se regocijaba en transgredir todas las normas, en ser un pervertido. Y eso, no se por que, lo hacia irresistible a mis ojos, un misterio, una pura perversion, habia muchas cosas mas que no me revelo. Mientras estuve con el aquella semana vivimos como un matrimonio perfecto. El me acariciaba mientras veiamos la tele, me abrazaba, de vez en cuando me acercaba para besarme: en la frente, en los labios.
Me enseño todas sus peliculas: siempre eran hombres que iban a la caza de multiples mujeres por placer, para poder exhibir sus trofeos; siempre eran hombres enamorados de su ex o de una amante; como el: que siempre me hablaba de su ex, ella lo habia dejado hacia unos meses.
El queria saber si yo tambien iba a dejarlo, pero al final fue el quien me dejo a mi en el olvido. Aun tuvimos otro encuentro posterior, pero ya no fue lo mismo. Yo notaba que estaba de mas, y al final tuve que asumirlo: solo fui una estrella fugaz. Ya no me pregunto las razones, que pueden ser multiples. He aprendido que las historias de los sentimientos son caprichosas, y el sexo tambien lo es. Cuando ambas se mezclan es dificil comprender nada para quien las vive. El final de esta historia se diluyo con el mismo misterio con que empezo. Y me dejo un sabor amargo del que aprendi a alejarme de los hombres, y a no confiar: algo totalmente nuevo para mi.
A Valmont lo conoci en mi intento de olvidar a Sergio: el otro lado oscuro de mi atraccion por los hombres. Sergio era un chico de 24 años, con el vivi una historia de atracion y odio durante 1 año. No ha habido en mi vida nadie que hubiera podido generar en mi sentimientos ni parecidos a los que el me provocaba. Yo era absolutamente suya, lo quisiera o no. Sin ser especialmente guapo tenia una tranquilidad y una seguridad en si mismo … Nunca me habian gustado los hombres con barba ni pelo largo. Pero asi era el. Y si el uno era alto y distinguido como un hombre de la aristocracia, este era el mecanico de las motos, pero literalmente. Playeros, sudadera, pantalones cayendole por el culo y siempre con las motos y en la calle, fumado de porros. Sus piercings me volvian loca. Tenia uno en la lengua. Era un maestro del sexo, y si aquel era mas bien flojillo, este era un dios, y lo sabia. Lo hicimos en el coche, en su casa cuando no estaba su chica, incluso en la calle me acariciaba. Su sexo era altanero y grande, fuerte y poderoso. Era frecuente que nos entretuvieramos horas. La primera vez, bajo un gran huracan, una noche de una enorme tormenta en la que nos arriesgamos dentro del coche, durante 6 horas, una locura que ahora que lo pienso fue realmente de locos. La locura de una noche de enorme tormenta y enorme pasion. Un año estuvimos enganchados el uno al otro, 1 año de obsesion, de separarnos, de buscarnos y de volver. Hasta que no pude mas. Y hace poco tambien lo deje, la ultima vez que me dejo plantada. Adios a su olor a Carolina Herrera y porros, adios a sus embriagadores susurros, a sus mensajes a todas horas, a sus: te pido perdon y a volver a el. Adios al que se corto el pelo por mi y le puso mi nombre a su gato, adios al que me dijo timidamente que estaba enamorado de mi y yo me rei en su cara. Me hacia gritar como una salvaje, me tapaba la boca con su boca mientras me atacaba. Me cogia del cuello. Combinaba la dulzura con el sudor y la dominacion. Me volvia totalmente un ser animal.
Y asi me quede sin los dos, dos chicos malos para una chica que buscaba el sueño de que el malo se convirtiera en bueno. Yo quise curarles pero no se dejaron, no hubo entendimiento. Me queda ahora la amarga incertidumbre, la pregunta, de si es posible encontrar el arrebato, la fascinacion y el amor, o si por el contrario debo renunciar a la pasion y a la locura para tener el amor.
Ninguno de los dos me quiso, o por lo menos lo suficiente, y hasta aquí he llegado: con grandes heridas, y olvidando el sexo, volviendome virgen otra vez. Quizas sea una maldicion. Quizas lo sea. Quizas no se puede escoger a quien te arrebata los sentidos.
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