Texto a Mis Favoritos
Autor a Mis Favoritos
Suscribirme a este autor
Comentarios (1)
Enviar un mensaje privado
Sitio Web del AutorAutor Soffibanez
Se pasea por el barrio, hombre
solitario para algunos, niño malo para otros. ¿Qué escondes corazón? Oscuro es
tu pasado y tu presente deja mucho que desear. Mejor no entremos en detalles,
después de todo nadie quiere saber de esas cosas sin importancia ¿no? Pero eso
no dicen tus ojos, que por si solos gritan necesidad.
Busca que el mundo lo ame, que lo necesite, pero no lo consigue.
Siempre pasea con sus pensamientos y se pregunta si vale la pena arriesgar
tanto, arriesgarlo todo para escapar de la rutina, pero nunca halla respuesta
precisa…por eso, la rutina lo persigue día a día.
Un día caminando por las calles de siempre oyó a alguien preguntar “si te
murieras… ¿podrías decir que fuiste feliz?”. No se quedó a oír respuesta, solo
siguió con su rutina: los conocidos de siempre, las charlas de siempre, los
pasos de siempre, las miradas rencorosas con sus enemigos, todo igual, pero
ahora, una nueva pregunta sin respuesta que aun retumbaba en sus pensamientos.
A la hora de siempre regresó a casa, miró a sus padres sin darles importancia-
nunca la tuvieron en realidad para él, no después de sus problemas emocionales
resultado de una infancia dura, oscura y violenta que ellos le dieron y seguían
otorgando- entró a su cuarto, cerró la puerta y se tiró sobre la cama, prendió
la computadora y pasó horas escuchando la misma canción, aquella que lo hacia
reflexionar y liberar todo el odio que tenia hacia sus pares.
Esa noche no llovía- que lástima- pensó; solo los rayos iluminaban su rostro decorado
de esa sonrisa vengativa que solía llevar por las noches. Cerca de las tres. su
rutina comenzó a cambiar, había intentado dormir pero no conseguía ser cómplice
del sueño. Se sentó frente a la ventana para llamar al sueño pero aun así no conseguía
nada…mientras miraba la noche y los rayos que cada vez eran mas frecuentes
fumaba un cigarrillo para mantener la calma, no tiene mucho sentido mantener la
calma cuando estas tranquilo pero uno nunca sabe que puede surgir de uno. Esa
calma fue interrumpida por el sonido de su celular que lo hizo sobresaltar, había
recibido un mensaje de un numero desconocido: “hola, ¿cómo te sientes?”. No solía
contestar ese tipo de mensajes para no caer en la negatividad pero esa noche se
sentía distinto…”No se quien eres pero tampoco quiero saberlo, solo me gustaría
hablar contigo”.
Un trueno seguido de un relámpago le dio lugar a la lluvia, y la lluvia hizo
regresar el recuerdo de aquella pregunta que sin intención había escuchado y
que ahora sin su consentimiento recorría sus pensamientos… como impulso tomó el
celular y antes de recibir respuesta envío otro mensaje al numero desconocido
que lo había sorprendido: “si murieras… ¿podrías decir que fuiste feliz?”…”Fui
feliz, soy feliz y voy a serlo pues todavía no espero morir, ¿vos?”…-”que
respuesta rápida”- pensó el hombre solitario, niño malo para algunos- “¿Por qué
a mi me cuesta tanto una respuesta?”-prendió otro cigarrillo mientras pensaba
qué contestar… al desvanecerse por completo el cigarrillo tenia un respuesta no
tan precisa: -“no se si fui feliz, ni siquiera se si he experimentado la
felicidad alguna vez”- no era lo que todos quieren escuchar pero de todas
maneras eso no es lo que le importaba a estas alturas.
Fue el despertador el que lo hizo saltar de la cama, se había quedado dormido
sin siquiera esperar respuesta, tomó el celular y leyó el mensaje que lo
esperaba en la bandeja de entrada:- “¿Qué esperas para ser feliz?”- esa era una
respuesta que parecía oportuna- tiene razón- pensó y ese día sin saberlo fue
uno de sus mejores días, disfruto cada momento como si fuera único y mágico,
sin darse cuenta sonrío a cada segundo.
En el camino de regreso se cruzo a los amigos del barrio quienes estaban
acompañados de una muchacha que el no conocía; se quedaron disfrutando lo que
restaba de la tarde. Cuando el sol ya se había escondido, aparecieron las
estrellas una a una y con ellas sus enemigos del lugar. El barrio no era
conocido por su buena gente precisamente era mas catalogado como peligroso, si
no lo sabían ellos, esos peligros que afrontaron desde niños no eran algo nuevo
a estas alturas. De palabras oscuras y señales que llamaban a la violencia surgió
un pleito con furia, odio, rencor, gritos y desesperación. Prometía cambiar
algo, prometía llevarse algo… por un segundo que pareció en cámara lenta se vio
un brillo metálico que intentaba copiar a las estrellas, encandilaba con tanta
luz.-¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOO!!!!!!!- se escuchó gritar en medio de sollozos a aquella
muchacha, pasos pesados siguieron al grito como intentando seguir la melodía
del miedo hasta desaparecer de los ojos cargados en dolor. El rojo que manchó
la vereda llamaba a la pasión del infierno y las lágrimas doloridas marcaban el
camino desde las pestañas a la boca del hombre solitario, niño malo para algunos.-
“Hoy me arriesgué y creo que sentí felicidad, solo quiero que lo sepan”- dijo
con los labios temblando y el caudal que creo la bronca en sus ojos. Los
presentes hacia hasta lo imposible para no perder los latidos que se debilitaban
segundo a segundo; y entre tanto drama y tristeza se escuchó un eco que a cada
suspiro repetía ”Nadie espera morir, pero la felicidad le gana a la muerte”.
Entre esa voz femenina que intentaba sonreír se hizo la luz que tan rápido fue
tapada por la oscuridad de la muerte. Fue en ese instante que el niño tuvo los
ojos abiertos, lo último que vio fue ese llamado de esperanza que se reflejaba
en esa sonrisa escondida en lágrimas.
Al final solamente resulto ser un niño solitario…
Solo los usuarios registrados pueden agregar comentarios.
Si no esta registrado en VOOTEXT puede registrase gratis y disfrutar de todo el sitio.
Ningún usuario añadió este texto a sus favoritos.
Copyright © 2012 Vootext.com Todos los derechos reservados.