Esa
persona que nos va a comprender, que va a asimilar lo que somos y sentimos tal
cómo deseamos, es una realidad que nos espera a
todos
Una de
las grandes misiones que tenemos como humanos es encontrar a esa otra parte que
es de nosotros y a la cual, a su vez, pertenecemos, porque el alma gemela es uno
de los factores que más ayuda a los seres del universo para su
evolución.
La existencia de una energía complementaria es una
realidad que no debe ser considerada como un producto de los cuentos de hada o
de la literatura femenina, porque no lo es.
¿Cuántos de
nosotros no hemos sentido un vacío o una necesidad de encontrar "algo"? Es una
nostalgia que se experimenta en nuestro espíritu, que nos dice que necesitamos
unirnos a esas otra mitad para funcionar con toda la fuerza con la que fuimos
creados desde un principio.
Es necesario que al menos tengamos la conciencia de que
en algún lugar del planeta o del universo existe ese ser que nos hará vibrar,
que nos está esperando, nos está amando como somos y, que al igual que nosotros,
anhela nuestra presencia.
Tenemos que poseer esa claridad en nuestro corazón:
somos dos seres que antes eran uno solo y debemos lograr esa re-unión para
alcanzar la felicidad que todos merecemos gozar.
Por ello, los Maestros de Sabiduría siempre enfatizan
que es muy importante que sepamos esto, porque a partir de que seamos capaces de
hallar a ese complemento tendremos la fuerza necesaria para luchar contra todo
lo que debemos de sacar de nuestra vida y así transformarnos en seres que
únicamente buscan la felicidad y el amor.
Si nosotros desde un principio de la humanidad
hubiéramos buscado a esa persona para solamente celebrar uniones con el ser
adecuado, este mundo sería completamente diferente porque los hijos nacerían
como seres muy equilibrados, con un nivel elevado de
evolución.
Esto es porque cuando se nace en parejas que no son las
adecuadas, los bebés llegan ya con muchos problemas emocionales y físicos, que
por lo general son debidos a que sus padres no comparten una misma energía y
ellos no pueden asimilar esto en sus cuerpos.


