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Sitio Web del AutorAutor jesusalejandro
Autor: © Jesús Alejandro Godoy
Borremos todo, y empecemos a escribir una vez más...
¿Y si cambiamos los SI que diste, por los NO que se trabaron agazapados en tu garganta?; ¿tu vida sería igual?; ¿piensas que aún desaprovechaste la mejor oportunidad y te sigues arrancando los cabellos de tu cabeza uno a uno, mientras que los miras a la luz tenue de una vieja lámpara, mientras lloras?
Es triste lo sé, pero no tanto porque duele y porque a mí también me ha pasado, sino por el hecho que desperdicié mi tiempo al igual que tú.
Hasta un día, en el que un anciano que se llamaba Hernán que había vivido gran parte de su vida en el Continente Africano con la tribu Massay, me contó lo siguiente:"Estábamos mi guía Ghukambo y yo, escondidos tras una rocas, a una distancia prudencial de donde estaban cazando unas leonas""Yo me deleitaba observando con mis binoculares el ágil movimiento de los felinos, sus saltos ornamentales, su graciosa manera de correr grandes tramos de terrenos salvajes como si se tratara de un llano sin grandes obstáculos"
"Ghukambo me decía que los leones son Shitoi o poderosos, y me señalaba cual de todos ellos era el Kamanhi o el jefe de la manada."Yo me mantenía azorado mirando cómo las leonas se agrupaban para cazar, elegían la presa y le daban fin; mientras miraba esto, me llamó la atención una leona más pequeña que el resto de sus pares""Enfoqué mis binoculares, y pude apreciar que se trataba de un felino joven, aún lo bastante joven como para adentrase en el peligroso mundo de la caza salvaje; pero aún así, la leona se empeñaba en cazar alguna presa por sí misma""Ese día, nos quedamos con Ghukambo casi hasta entrado el atardecer, y luego nos fuimos a nuestras chozas"
"A la mañana siguiente, le pedí a mi guía volver al lugar, Ghukambo estaba reacio a volver pero lo convencí regalándole un atado de cigarrillos Gold Leaf"
"Volvimos, y nos escondimos detrás de las mismas rocas que el día anterior; con mis binoculares pude apreciar a la leona que trataba de quedarse con alguna presa pero era inútil, el felino perseguía a otros animales, y sólo daba zarpazo al aire quedándose con sus garras repletas de pastizales secos como único premio"
"Volví solo al día siguiente, ya que no pude convencer a Ghukambo regalándole más cigarrillos, ya que él decía que eso lo convertía en Budhe-Gambo, u Hombre Demonio, porque según sus amigos y compañeros, él parecía un mensajero de los demonios del fuego"
"Por lo tanto, me quedé escondido tras las rocas espiando con los binoculares a la leona..."
"Pasaron varios días; yo, me escondía tras las mismas rocas y siempre trataba de ver a la leona que seguía su danza infructuosa alrededor de varias presas más veloces que ella; su inexperiencia, hacía que sus esfuerzos siempre terminaran en un rotundo fracaso, hasta llegué a sentir lástima por el débil felino."Iba a abandonar mi emprendimiento, pero al día siguiente fui nuevamente al lugar de avistamiento"."Estuve todo el día mirando a los leones y leonas mientras que tomaba notas y los dibujaba en algunas páginas de mi libro de viaje y casi sin darme cuenta, me había sorprendido el atardecer".
"Cuando divisé nuevamente a la leona, ésta se había acercado desafiantemente demasiado a una manada de rinocerontes; por su atrevimiento, fue literalmente arrojada por los aires por un rinoceronte macho, haciendo que pareciese un proyectil perdido que bailaba en la penumbra teniendo un sol opaco como telón de fondo"
"Esta imagen, me hizo recordar una escena del film E.T., en la cual los niños atraviesan con sus bicicletas la silueta de una enorme luna con el extraterrestre escondido en una de las canastas de sus rodados""Al día siguiente traté de convencer nuevamente a Ghukambo para que me acompañe, regalándole unos alfajores caseros que hacía mi abuela en la cocina de su casa de su Ituzaingó natal; lugar, donde yo también tenía mi hogar"
"Ghukambo comió varios alfajores mientras que los demás nativos saltaban a mi alrededor, gritando ¡¡¡¡ñami ñami!!!: comida, comida; pero finalmente, mi guía se tuvo que quedar en la aldea porque me dijo que el alfajor era una Maghe-e, o roca en su estómago y que no podía caminar, de hecho estuvo un día paralizado dentro de la choza con su estómago inflado""Así que esa mañana retorné nuevamente solo al lugar.
Tomé mis binoculares y traté de divisar a la leona; ésta, estaba echada bajo un gran árbol varias moscas revoloteaban a su alrededor. En ese momento creí que estaba muerta debido al golpe que le había dado el rinoceronte el día anterior y me entristecí un poco."A fin de cuentas es la ley de la selva" pensé."Entonces me coloqué de espaldas a la escena, y me apoyé en una roca, encendí un Gold Leaf, y escribí en mi libro lo que había visto"
"Luego tomé mis binoculares y me dispuse a mirar nuevamente a la leona, para ver si en realidad estaba muerta. Regulé el aumento de las lentes y pude ver un enorme ojo amarillento. Me aterroricé...""Solté los binoculares.
Éstos cayeron haciéndose trisas sobre las piedras: a menos de dos metros de donde me encontraba estaba la leona mirándome fijamente con un animal muerto en sus fauces...""Se acercó a mí sin dejar de mirarme. Su mirada era desafiante y penetrante creo que ese día -a diferencia de lo que dice el diccionario-, entendí lo que significaba la palabra miedo""La leona no dejaba de mirarme mientras que subía lentamente por las rocas...""Se acercó muy despacio, y llegó a estar a varios pasos de distancia de mi cuerpo tembloroso, yo estaba inmóvil y mi cigarrillo temblaba en mi mano como si fuera de goma; abrió la boca y tiró a mis pies un venado que traía ya completamente destrozado entre sus fauces; el cuerpo del animal cayó haciendo un ruido seco y pesado, yo miré a la leona, ésta fijó nuevamente la vista en mis ojos asombrados; abrió nuevamente sus fauces y rugió..."
"Yo caí de espaldas, luego me miró un segundo más, y se fue corriendo atravesando las rocas velozmente y se perdió en la espesura de la selva""El felino había atrapado su primer presa""En ese momento comprendí, que ella lo había dejado a mis pies para que contemplara su maravilloso trofeo y por ende compartirlo conmigo"
"Volví a la aldea y le conté a Ghukambo lo que había sucedidoMi guía fumaba tranquilamente un Gold Leaf con todos sus compañeros alrededor, mientras éstos lo miraban asombrados hacer Tamhi, o magia"
"Me miró y me dijo algo que jamás olvidaré:"Amigo Cernadas... Hernán... la leona es lo más parecido a lo que tendríamos que ser nosotros... Usted ya ha visto que la leona no se quejó cuando perdió una presa y no se quedó echada en el suelo arrancándose los pelos preguntándose porque falló, ni se quedó pensando si no fue lo bastante veloz o si no estaba en forma, o si sus colmillos ya no servían; no culpó a Dios, ni a sus padres, ni a sus hermanos por sus fracasos, no entró en cavilaciones infructuosas imaginando como hubiera cambiado su vida si esa presa que perdió, hubiera sido para ella, y no se amargó llorando y mirando al cielo por sus pérdidas, deseando una nueva oportunidad.Lo único que hizo fue levantarse una vez más. Y aún herida y adolorida salió a correr dejando el día que pasó al olvido, viviendo un nuevo día, mirando la salida del sol como si las oportunidades perdidas jamás hubieran existido, y si esa oportunidad no hubiera estado a su alcance le aseguro que la hubiese creado para salir corriendo tras ella.Pero esa leona nunca supo -al igual que nosotros- cuando sería el día en el que cazaría la mejor presa, solamente siguió corriendo, porque es libre, al igual que usted.Y por la experiencia que vivió, ahora usted es más Gheleyo, o sabio"
"Yo anoté todas las palabras de Ghukambo en mi diario, y hoy lo comparto contigo..."
Yo miré al viejo Hernán, le di las gracias con un fuerte apretón de manos, y me alejé caminando por las calles de Ituzaingó.Mientras caminaba, pensaba si realmente valía la pena llorar por todo aquello que no pasó, lo que no pasa y lo que jamás pasará.Y si realmente valía la pena seguir revolcándome en mis recuerdos o hacer como la leona: vivir cada día sin mirar atrás y salir a perseguir cada día una nueva presa... vivir en libertad mis oportunidades, y si éstas no llegan, crearlas.
Porque al igual que tú, soy libre...
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