Autor Kira
Duque: Catalina, ven aquí mi hermosa Catalina
Catalina: ¿que se le ofrece amo, desea otra taza de te?
Duque: no Catalina, no es lo que quiero, quiero que bailes con la elegancia que tienes
Catalina: amo, como siempre, no le puedo negar nada, un placer y un honor bailar para usted
Antes de que Catalina comenzara a bailar su amo y duque le dijo:
Duque: mira Catalina, quiero pedirte un favor
Catalina: dígame señor
Duque: hoy vendrá un conde a la casa, y debo dar buena impresión, tú bailas precioso, bailas el ballet con una hermosura impresionante, te e pedido miles de favores, y sabes, que eres como una hija para mi, yo ya estoy viejo y estoy ya casi junto a las puertas del cielo, Catalina, mi hermosa Catalina, por eso, baila ante el conde tu danza de luz y te dejare ir libre a hacer tu vida.
Catalina: amo, yo a usted le debo mucho, yo, que solo era un huérfana en la calle sin esperanza alguna de que llegara una persona tan gentil como usted para darme sustento, e vivido aquí mi infancia y mi adolescencia ¿Por qué habría yo de abandonar mi casa, y al hombre que hizo esta mi casa?
Duque: Catalina, ¿fuiste feliz, eres feliz?
Catalina: la felicidad que me otorgo es infinita, es usted como un padre para mí, por supuesto que fui feliz viviendo aquí y soy feliz viviendo aquí
Duque: flor de luz que eres Catalina, si eres tan feliz, hazme una promesa, prométeme, que estarás a mi lado, hasta que me veas en la tumba
Catalina: no es necesario prometerlo, estaría allí aunque no me lo hubieras mencionado hoy, pero esta bien, te lo juro y prometo, estaré a tu lado hasta que te vea en al tumba
Duque: que feliz me haces Catalina, pues que así sea, ahora ve a alistarte, esta noche vendrá un conde a nuestra casa
Catalina obedeció y subió a su habitación para alistarse para la llegada del conde
Duque: Catalina, ¿estas lista Catalina?
Catalina: si amo, estoy lista
Criada: mi señor, el conde ha llegado
Duque: hazlo pasar por favor
En eso cuando el conde entro Catalina vio a un hombre impactante, sus ojos, azules como el agua y el cabello castaño claro, un traje elegante y zapatos bien lustrados
Conde: Agustín, un placer verte sano
Duque: conde, que lo trae a tan humilde casa
Conde: visitar a un amigo claro esta
Duque: conde le presento a Catalina, ella en unos momentos nos va a bailar algo
Conde: Catalina, un nombre tan hermoso como ella
Catalina: se lo agradezco conde pero me temo que yo no se el suyo
Conde: Ezequiel, mi nombre es Ezequiel
Duque: conde tome asiento por favor, Judith, pon la música por favor
Mientras ella baila
Conde: baila muy hermoso
Duque: si lo se, cuando era niña siempre bailaba y su pasión fue creciendo hasta este día
El conde al igual que Catalina quedo impactado pro su gran belleza, sus ojos, verdes como esmeralda, y su cabello dorado como el oro, y un vestido de baile sencillo y bien cuidado e igualmente hermoso
Al acabar el baile
Duque: hermoso Catalina, hermoso como siempre
Conde: eres muy elegante y tu baile es tan hermoso como quien lo baila
Catalina: se lo agradezco conde
Conde: Agustín, me gustaría que Catalina y tu nos acompañaran en el baile de mañana
Duque: sería un honor para nosotros conde, sin duda alguna estaremos ahí
Conde: de acuerdo, entonces te veré allá, hasta luego Catalina, cuento los segundos para volvernos a ver
Catalina: hasta luego conde, que duerma bien
Duque: ¿Catalina que haces aquí?
Catalina: ¿de que habla?
Duque: ¡debes de alistarte, mañana tenemos un baile!
En su habitación
Catalina: Ezequiel, un nombre tan elegante, y sus ojos, azules como el agua, y su cabello castaño claro tan hermoso y bien cuidado, o Ezequiel, por que un conde es aquel que me roba el corazón, por que alguien que no esta a mi altura es el que se robo mi corazón, espero soñar bien esta noche, por que en mañana veré a mi Ezequiel
Al día siguiente
Duque: Catalina, ven aquí, mi hermosa Catalina
Catalina: que desea amo, ¿desea mas te?
Duque: no Catalina, quiero que busques tu traje más elegante
Catalina: me temo amo que no tengo ningún vestido de fiesta
Duque: eso no es posible Catalina como vas a ir a un baile sin un vestido de fiesta, rápido, ponte el abrigo, vamos a salir
Catalina: adonde vamos amo
Duque: al sastre Catalina, para comparte el vestido mas elegante y hermoso del mundo
En la noche
Duque: Catalina, Catalina, baja ya Catalina, tenemos que irnos o llegaremos tarde al baile
Catalina: ya voy amo, no debemos atrasarnos
Duque: vaya Catalina, estas mas hermosa que nunca, ahora date prisa y sube al carruaje, tenemos que ir a un baile
Ya en el baile
Duque: Catalina, todos han empezado a bailar, por que no me haces feliz y me haces el favor de bailar conmigo
Catalina: un placer y un honor mi amo
Duque: Catalina, ¿estas feliz de haber venido?
Catalina: si, le agradezco por haberme traído y por el vestido y por todo
Duque: no te preocupes, recuerda que tú eres como mi hija
Duquesa: Agustín, que milagro verte por aquí por que no bailamos
Duque: duquesa, un placer muy grande verla
Catalina: no se preocupe yo iré a sentarme un momento, usted disfrute
Duque: de acuerdo Catalina
Catalina estaba feliz por haber ido al baile pero al mismo tiempo estaba preocupada pues no había visto en ningún lado a su conde Ezequiel
Catalina: ya se hace tarde, creo que será mejor si me voy
Conde: ¿te vas antes de bailar conmigo?
Catalina: conde, gracias por su invitación
Conde: vaya Catalina estas tan hermosa como la primavera, ¿me harías el honor de bailar conmigo?
Catalina: honor todo mió señor
Caminaron al centro del salón ambos con una mirada feliz, alegre, enamoradiza
Conde: Catalina, ¿tú tienes a alguien dueño de tu corazón?
Catalina: me temo que mi corazón no tiene dueño, ¿que me dice de usted?, me imagino que un conde debe de tener una prometida
Conde: por favor solo dime Ezequiel, y no, no tengo prometida pero creo que alguien ha logrado robarse mi corazón, Catalina, acompáñame por favor
En el balcón del palacio
Conde: querida Catalina, hermosa y única flor, me e enamorado de ti
Catalina: pero conde Ezequiel, solo lo e conocido un solo día, aunque debo admitir que yo también sentí un amor profundo hacia usted desde le momento en que lo vi
Conde: Catalina, rosa mas bella, baila a la luz de la luna, y brillaras como una estrella, ¿quien eres tu Catalina?
Catalina: yo, solo soy tu Catalina
Conde: Catalina, me has robado el corazón, te has adueñado de el con tus danzas y con tu belleza, no se me va de mi cabeza tus ojos verdes como esmeraldas y tu cabello dorado como el oro, Catalina, te amo Catalina, ven a vivir conmigo y seamos felices tu y yo
Catalina: Ezequiel, príncipe de mis cuentos, ladrón de mi corazón, como me gustaría irme a vivir contigo mi amado señor, pero, yo no puedo irme de mi hogar, tengo una promesa y la debo de cumplir, hasta que mi señor muera, no puedo salir de la casa
Conde: pero Catalina, conmigo serás mas feliz, o es que acaso, Catalina, ¿no me amas como yo a ti?
Catalina: ¡si te amo Ezequiel!, desde el instante en que te vi
Conde: entonces ven conmigo y deja la casa de Agustín
Catalina: no puedo Ezequiel, me gustaría, pero no puedo
Conde: entonces quiero verte en tres días en el jardín principal a las ocho de la noche en la fuente mayor
Catalina: hay estaré
Pasaron 2 días y el duque, sospechaba que Catalina el día que se vería con el conde lo iba a abandonar e iba a romper su promesa ya que cuando el conde le dijo a Catalina que fuera a vivir con el no se dio cuenta de que el duque los estaba observando y ya cuando fue el día tres y Catalina estaba apunto de irse
Duque: Catalina, ven aquí Catalina
Catalina: ¿que se le ofrece amo?
Duque: Catalina, ¿adonde vas a estas horas?
Catalina: quede de ir a esa hora con el sastre, quiero ver sus diseños de los vestidos
Duque: de acuerdo Catalina, pero ten cuidado, no sabes que puede pasar en una noche
Catalina: no se preocupe amo, estaré bien
En el parque
Catalina: Ezequiel, Ezequiel, donde estas
Ezequiel: aquí estoy Catalina
Catalina: mi amado Ezequiel
Ezequiel: tengo un regalo para ti
Catalina: pero, yo no traje nada para ti
Ezequiel: no te preocupes
Le da un collar en forma de corazón
Ezequiel: esto es solo la forma, pero es mi corazón, Catalina, ¿lo aceptas?
Catalina: Ezequiel, por supuesto
Ezequiel: vamos a la plaza, aquí hace frió
En la sala de estar
Ezequiel: Catalina, cuando Agustín muera, ¿vendrás a vivir conmigo?
Catalina: si
Cuando sus labios estaban por unirse alguien de repente abrió las puertas de la sala
Catalina: ¡¿Ezequiel que pasa?!
Ezequiel: ¡no te separes de mí!
Ezequiel: ¿¡quienes son ustedes, quien los envía!?
En eso separan a Catalina de Ezequiel, Catalina desesperada intento correr hacia Ezequiel pero antes de que se diera cuenta a Catalina le encajaron una daga
Ezequiel: ¡Catalina!
Catalina: Ezequiel, no me separen de Ezequiel
Catalina quien estaba casi inconciente se levanto a duras penas al ver que se llevaban a Ezequiel a otra habitación cerrando las puertas
Catalina: Ezequiel, Ezequiel
Al abrir la puerta dos personas tomaron a Catalina de los brazos llevándola hacia la otra habitación
Catalina: ¡Ezequiel! ¡Ezequiel! No lastimen a Ezequiel
En eso en medio de un grito desesperado de Catalina una persona que estaba frente a Ezequiel le encaja una espada
Catalina: no, no, ¡Ezequiel!
Catalina estaba herida pero poco le importaba, llego corriendo a ver a Ezequiel quien estaba en el suelo cubierto de sangre
Catalina: ¡Ezequiel, Ezequiel, abre tus ojos mi Ezequiel y ve la noche y la luna brillar, Ezequiel!
Ezequiel: Catalina, perdóname por favor, te deseo la mayor felicidad
Catalina: ¡no mueras Ezequiel!
Ezequiel: te amo, mi dulce Catalina
Ezequiel muere
Catalina: ¡¡¡Ezequiel!! ¡Te has ido Ezequiel!
Después de tres días el amo de Catalina murió de tristeza pues el nunca le dijo que el había enviado a matar a Ezequiel pero no contaba con que lastimaran a Catalina quien fue curada al encontrarla con le cuerpo de Ezequiel
Después mandaron a llamar a Catalina a la casa de Ezequiel, hay la recibió un joven un poco más joven que Ezequiel
Alessandro: buenos días Catalina
Catalina: ¿quien es usted, y por que me a enviado a llamar, que no sabe que estoy sufriendo una perdida más en mi vida que es posible que no logre superar?
Alessandro: mi nombre es Alessandro, soy el hermano menor de Ezequiel, solo te mande a llamar para decirte que ahora que Agustín a muerto, me gustaría que vinieras a vivir a mi hogar, Ezequiel te iba a pedir que fueras su esposa en la noche en que murió, no se si logro decírtelo, pero, yo también sufrí la perdida de mi hermano, y a cada momento desde que te conoció no dejo de hablar de ti, por eso, quiero que vivas tan siquiera en el lugar donde vivió Ezequiel
Catalina: Alessandro, muchas gracias pro invitarme a vivir en tu hogar, gracias por recibirme con los brazos abiertos en estos momentos de sufrimiento, con mucho gusto acepto tu oferta, y prometamos cuidarnos como si fuéramos hermanos
Catalina no lloro en el funeral de su amado, guardaba las lágrimas y en las noches a la luz de la luna expresaba todo el sufrimiento por la perdida de su amado conde Ezequiel.
Después de un tiempo se fue reparando su corazón roto con la ayuda de su nuevo hermano pequeño Alessandro y una noche decidió salir al jardín recordando las palabras de su amado Ezequiel: ``Catalina, rosa mas bella, baila a la luz de la luna, y brillaras como una estrella, ¿quien eres tu Catalina?´´ y Catalina comenzando a bailar a la luz de la luna respondió:
Catalina: yo, solo soy tu Catalina
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