AÚN NO ESTÁN PREPARADOS
(¡SOY UN MAGO!)
La
tenue luz de la bombilla colgada del techo se balanceaba lentamente
creando sombras movedizas y terroríficas en la pequeña habitación de
paredes oscuras, sin ventanas y cerrada por una imponente puerta de
metal. Para Denis aquello era una pesadilla hecha realidad.
Llevaba
acurrucado en un rincón sin atrever a moverse desde que lo habían
llevado allí, estaba asustado, confuso y no sabía qué hacer. El único
pensamiento que inundaba su mente era que si su mamá hubiese estado con
él seguro que los hombres malos no le habrían cogido, era una pequeña
esperanza a la que el niño se aferraba durante un rato hasta que se
acordaba de que ella ya no volvería a estar a su lado. Entonces se
ponía a llorar y se volvía a dormir hecho un ovillo en un gesto
inconsciente de autoprotección. Sus sueños estaban llenos de oscuridad
y temor pero todo desaparecía cuando recordaba que él hacía magia…
La profesora ordenó un montón de papeles golpeándolos sobre la mesa y los dejó a un lado.
-
Señora Morden esta es la séptima vez en lo que va de curso. Ya hemos
hablado con anterioridad pero creo que no estamos logrando ninguno de
los objetivos propuestos.- Las dos mujeres se miraron fijamente
ignorando a Denis que estaba sentado en una silla demasiado grande para
él mirando a los adultos sin comprender porque volvía a estar en el
despacho de la profesora Anne.
- La verdad no sé qué decirle – dijo
su mamá – Sé que esta es la enésima vez que mi hijo genera una pelea en
su clase pero se lo he intentado explicar de todas las maneras posibles
y sinceramente no hay manera de que lo entienda. Siempre me explica lo
mismo y me dice que no fue culpa suya ¿Qué podemos hacer?
Suspirando
la profesora se giró hacia la ventana que tenía a su derecha. Fuera
hacía un espléndido día de finales de invierno, no había nubes en el
cielo y la nieve se estaba derritiendo poco a poco. Los niños estaban
disfrutando de su hora de recreo y sus risas y gritos se oían desde el
tercer piso donde estaban. Era una lástima que en un día así tuviera
que estar haciendo una tutoría especial por culpa de un crío
conflictivo.
- A ver Denis dime ¿qué es lo que pasó, según tu, en la
clase de naturales?- Preguntó Anne fijando su mirada en el niño.-
Quiero la verdad ¿entendido?
Asintiendo con la cabeza Denis miró a
su mamá esperando que ella le dijera que no hacía falta que hablara. Al
ver que no reaccionaba, el niño cogió aire y susurró- Gregor cogió el
boli preferido de Margaret así que hice magia y se lo devolví.
- ¿Y
cómo empezaste la pelea?- La voz de la mujer era fría como el hielo,
obviamente no iba a creer en las fantasías de Denis. Todos los informes
que le habían dado el resto del profesorado sobre el chico decían más o
menos lo mismo: que era en exceso imaginativo, un solitario, sacaba
buenas notas y siempre estaba en el centro de todas las peleas.
- Gregor es malo- sentenció el niño con voz más segura.- Siempre quiere hacerme daño, sólo necesitó una excusa…
- Denis- interrumpió su madre con voz cansada- No haces magia, no existe ¿Por qué no lo dejas de una vez?
- No, espere Lisa ¿Magia verdad? – El niño asintió tímidamente– Entonces no tendrás problemas en enseñarnos cómo lo haces ¿Si?
Denis
bajó la mirada al suelo sintiéndose igual de sólo que siempre ¿porqué
los mayores no le creían? ¿Y porque mamá no lo defendía? Quería estar
en sus brazos, sentir su cariño y olvidarse de todo.
- ¿Por qué?
Desconcertada
Anne miró a su alumno sin entender exactamente qué era lo que le estaba
preguntando- No te he entendido ¿Qué quieres decir?
- ¿Por qué he de hacer magia?
-
Señora Anne- interrumpió Lisa levantándose de la silla. –Cuando Denis
empieza así, le aseguro que pasará horas y horas tratando de razonar
con él y no logrará sacar nada en limpio. Dice que puede hacer…bueno
eso y cuando le pides que te haga una demostración se niega
rotundamente y dice que no tiene motivos para hacerlo. Es exasperante,
hemos ido a psicólogos, médicos, especialistas y nadie me ha sabido dar
una respuesta. Es tan agotador…
Sintiendo un deje de compasión por
aquella madre pálida y ojerosa la profesora se levantó de su sillón y
se acercó a ella.- Señora Morden, nosotros estamos aquí para ayudarla.
Sé que es una buena persona y creo que su hijo también lo será.- “A
veces es mejor una mentira piadosa que la realidad” pensó la mujer.-
nosotros, este colegio, le ayudaremos en todo lo que podamos. ¿Por qué
no va a casa y descansa?
Denis miró a su mamá sintiendo su
mirada de decepción. Ella estaba enfadada con él, no le gustaba que
dijese que hacía magia y siempre que trataba de explicarse ella le
apartaba de sus brazos protectores y cerraba los ojos. ¡Pero él era un
mago! ¡Hacía magia! ¿Por qué no le hacían caso?
Sin mediar más
palabra Alisa abrazó a su hijo y se despidió de él con una mezcla de
cariño y desilusión. Nadie podía hacer nada por su hijo, todo estaba en
su cabeza y hasta que no lo entendiera no dejaría de insistir en sus
fantasías. La única duda que le atemorizaba era si ese pequeño milagro
sucedería alguna vez…
Durante el resto del día el niño se quedó
en un rincón de la clase sin decir nada pasando absolutamente
desapercibido incluso para sus profesores. Su pequeña cabeza trataba de
asimilar y de entender porqué los adultos no le querían creer cuando
todo lo que él decía era verdad ¡no era un mentiroso! Y su mamá… aún
sentía su mirada triste ¿le había dejado de querer? ¿Estaba tan
enfadada que no querría estar a su lado nunca más?
Los temores de
Denis se confirmaron cuando su vecina Matheson le vino a recoger. Con
palabras tranquilizadoras la mujer cogió su mochila y le dijo que su
mamá no se encontraba bien así que ella le acompañaría a casa.
Atemorizado Denis se agarró a la mano de la vecina deseando con todas
sus fuerzas que dijera la verdad ¿y si todo lo que había estado
pensando iba a pasar? ¿Y si la señora Matheson estaba allí para
llevarlo muy lejos de su casa y abandonarlo?
- ¡Alisa! ¡Oh no!-
Despertando de su ensueño el niño miró a su alrededor ¡estaba en casa!
¡Mamá no estaba enfadado con él! – Denis, quédate aquí y no te muevas
¡no te muevas de aquí! ¿De acuerdo? Yo… yo he de llamar a emergencias…
esto no puede estar pasando…
Sin entender qué estaba pasando el niño
ignoró las órdenes de la mujer ¿por qué no quería que viese a su mamá?
¿Y por qué estaba gritándole al teléfono?
Evitando que la vecina le
viese el pequeño se dirigió a la cocina. Su mamá seguro que estaba allí
preparándole su merienda, siempre le decía que era muy importante que
comiese bien y que se lo acabase todo, sólo por ver su sonrisa él
siempre le hacía caso. No le gustaba verla enfadaba.
Para su
sorpresa mamá estaba tumbada en el suelo de la cocina durmiendo con los
ojos abiertos, eso le desconcertó más que cualquier otra cosa. Si su
mamá quería dormir… ¿por qué no estaba en su cama? Sin comprender nada
de lo que estaba viendo Denis se acercó un poco más y se agachó para
despertarla para decirle que se fuera a la cama porque ese era el sitio
correcto para descansar
Denis se despertó de su sueño más
asustado que antes ¡Él hacía magia! ¡Era un mago! ¿Por qué su mamá ya
no volvería a estar con él? Inconscientemente el niño quería volver
atrás en el tiempo, justo en el momento en que hizo magia, no entendía
porqué pero tenía la sensación de que él había provocado la
desaparición de mamá. Pero eso no era cierto ¡porque él era un mago!
- Es sorprendente lo que puede hacer la ignorancia ¿verdad doctor?
-
Si señor Morrison, mire lo que nuestro sujeto ha hecho. Un niño tan
pequeño con este potencial… es una lástima no poder desarrollarlo como
es debido.
- Como bien sabe Harry la humanidad aún no está preparada y estos nuevos humanos tampoco. Hemos de esperar.
- ¿Cuánto tiempo?
-
Hasta que aprendamos a tratar con ellos sin peligro y sin que el temor
o la furia pueda tener consecuencias desastrosas. Hasta que el mundo
pueda entender que existe algo más allá de lo racional y lógico.
- Sigo pensando que es una lástima…
-
No hablemos más del asunto doctor, las altas instancias consideran que
de por momento esta es la mejor solución al problema. Puede proceder
¿Ha ajustado correctamente la dosis de la jeringuilla?
- Correcto Morrison. El niño no sufrirá en exceso sólo se quedará dormido para siempre.
- Eso es lo que debemos hacer. Eliminar las pruebas, evitar que alguien los descubra.
- Hasta que todos estén preparados
- Correcto, hasta que todos estén preparados.
Alisa
Morden fue hallada en la cocina de su propia casa con un cuchillo
clavado profundamente en el corazón. Según el médico que practicó la
autopsia el golpe había sido rápido y certero, no sufrió demasiado.
Jamás se encontró al asesino ni la verdadera causa o motivación del
asesinato. El hijo de la señora Morden desapareció dos días después del
incidente y jamás se le volvió a ver; la policía tampoco pudo explicar
este caso por lo que se archivó junto al otro y con el tiempo se olvidó.
Según
los análisis psicológicos hallados después de la desaparición de Denis
Morden, el niño se mostraba muy seguro dentro de su mundo imaginario
pero a la vez en el mundo real temía al rechazo por lo que sus
relaciones sociales eran muy limitadas. Según el mismo informe este
último hecho provocaba cierta furia reprimida e inconsciente que en un
futuro podría causar problemas si se exteriorizaba. Escritas en el
margen del mismo se hallaron estas preguntas ¿Ser mago para él implica
una exteriorización de su furia? ¿Qué puede haber realizado el niño
bajo esa excusa? Pero sólo hubo una que al estar tan tachada nadie pudo
leer ¿Y si realmente Denis Morden puede hacer magia?
Gemma Edo
http://cronicasdesdenotiempo.blogspot.com/
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