Me has abandonado una noche sin decir nada, en silencio dejándome
perdido y sin saber qué hacer. Te busco en cada rincón en donde nos
encontramos las últimas veces y nada…
No puedo creer tu ingratitud con lo que pelié por vos aún en los momentos más difíciles de mi vida y hoy me dejas…
Revolví cada rincón de la casa, llené los tachos de basura con desperdicios y el cenicero con miles de cigarrillos consumidos.
Me enojé, maldije, te espere, dejé de atender el teléfono y el timbre
de mi departamento para que de una vez por todas vuelvas a mi a sacarme
de este pantano de indiferencia en el que me metí cuando simplemente te
fuiste.
Mi hoja en blanco te sigue esperando con los brazos abiertos como
siempre y mi editor ya no sabe qué hacer para volver a verte plasmada en
su ordenador. Maldita inspiración que me dejas cuando más te necesito,
espero vuelvas pronto las deudas se acumulan y yo sin saber qué hacer…
Todavía no se hicieron comentarios sobre este texto.
Solo los usuarios registrados pueden agregar comentarios.
Ningún usuario añadió este texto a sus favoritos.