emiliovilchespino
emilio vilches pino de Chile




Se siente bien la arena cubriendo mis pies, entre mis dedos. Se siente bien la brisa, el sonido del mar. Las nubes se mueven resignadas y el sol se vuelve dueño de todo este montón de paisaje… Ellos se lo buscaron. Claro que también es mi culpa, por imbecil, por creer en una perra como esa. Obvio, ella no podía conformarse con mi pene, buscaría otro; solo soy un vendedor de libros, borracho y con el cuello corto. Lógico, demasiado bella para mí. Hijos de puta, debí haberlo sospechado… El sol comienza a quemar mi cara y mis brazos, pero qué importa, qué interesa. La arena me comprende, la arena y el sonido del...
Comentarios: 0 | Lecturas: 50 | Publicado a las: 17:10 el 15/04/2008




Lo que comenzó como una pequeña protuberancia bajo mi órgano sexual se transformó en lo imposible. Tendría siete u ocho años cuando surgió en plenitud un pene. Si, otro pene. Con glande, prepucio, etc. Solo carecía de satélites naturales, o sea las bolas. Desde entonces caminé por la vida con dos manos, dos piernas, dos ojos y dos penes, uno bajo el otro…solo una perra como ésa podría haberlo hecho…pero bueno, vamos por parte; tenía dos aparatos. Seguramente piensas que esto es una ventaja y sí, en ocasiones lo era, pero no todo es color de rosa amigos míos; el problema es que el aparecido tenía vida propia, no...
Comentarios: 1 | Lecturas: 143 | Publicado a las: 10:04 el 28/02/2008




Hacía un buen tiempo los nervios habían comenzado a traicionarlo, pero las últimas semanas estaban transformándose en un verdadero infierno. Las crisis de pánico se sumaban ahora a la depresión y al omnipresente insomnio. Las vitaminas, los somníferos y el RAVOTRIL simplemente dejaron de hacer efecto, y todo se confundía, todo se hundía en un laberinto oscuro lleno de la más fría y viscosa mierda. Cada minuto era peor que el anterior, un día se convertía en una infinita y monótona tortura: el trabajo, la oficina, la contaminación, las cada vez más pronunciadas taquicardias, el jefe nacional socialista, DANGER: posible...
Comentarios: 1 | Lecturas: 132 | Publicado a las: 10:01 el 13/02/2008




Nosotros éramos unos niños de diez u once años y jugábamos a la pelota hasta bien tarde y, como buenos amigos, más de alguna vez nos agarramos a combos. Éramos cabros chicos, éramos una patota. Y nuestro barrio era obrero, nuestro barrio era del ombligo hacia abajo y a nosotros nos importaba una mierda. Era la pelota de fútbol la que nos importaba. La pelota de fútbol y quizás alguna niña, aunque eso jamás lo confesamos. Cosas de mocosos. En la cuadra había una mujer rubia, algo entrada en carnes, algo vulgar, pero bien. Al fin y al cabo bien. Y también había un hombre gordo, grande, feo, con aspecto de matón. Y eran...
Comentarios: 1 | Lecturas: 104 | Publicado a las: 13:46 el 10/02/2008




La flaca era una maniática sexual. Y ella lo sabía. Hace tiempo que su cabeza funcionaba relacionando todo con sexo, y fantaseaba con penes de todos tamaños, formas y razas penetrandola, con caderas masculinas golpeando las suyas, con manos grandes de macho apretando sus tetas, fuerte, muy fuerte. La flaca quería romper los esquemas.La flaca era bastante guapa, piel blanca, pelo negro, unas tetas no muy grandes pero buenas, una pequeña cintura y un trasero deseable. No tenía problemas para conseguir hombres. El que le llamaba la atención lo tenía, era atractiva y ella lo sabía. La flaca quería derribarlo todo.La flaca cami...
Comentarios: 4 | Lecturas: 412 | Publicado a las: 12:13 el 30/01/2008




Yo vivía muy cerca del río, en un cuartucho que arrendaba con un dinero que había ahorrado antes de renunciar al trabajo. Pero esto no interesa mucho; lo importante es lo que pasaba por mi cabeza en aquellos días. Yo no lo llamaría depresión, no, tampoco lo llamaría simplemente abulia. Lo mío era un total desinterés por todo: dejó de importarme el alcohol, las drogas, la música, la literatura, las calles, la locura, el fútbol, el dinero, el trabajo, todo. Todo era una mierda. El sexo me era casi imposible conseguirlo (llevaba más de año y medio sin echar un pato) y el precio que exigían las mujeres es demasiado alto pa...
Comentarios: 0 | Lecturas: 179 | Publicado a las: 10:46 el 28/01/2008




ONCE TREINTA PE EME.:Hay olor a caca- dijo Taiba. Teniente Alberto Taiba; cuarenta y cinco años, veinte en la institución. Viudo, sin hijos. Entró por influencia de su familia. -es verdad- agregó Fernández, que era el que conducía. Sargento Jorge Fernández, cuarenta años, veintidós años en la institución. Casado y con tres hijos. Entró por falta de oportunidades. -¿te cagaste Charlie Brown?- dijo maliciosamente Taiba, mientras giraba el cogote para mirar al joven del asiento trasero. -no, yo no, teniente- respondió González, con un ligero temblor en la voz. Michael González; veintitrés años, recién ingresado a la institu...
Comentarios: 0 | Lecturas: 128 | Publicado a las: 10:45 el 28/01/2008
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