Pauyrene
Paula Martínez de España
Soy soñadora, inconstante, un poco tímida y a veces un poco incoherente. Soy feliz escribiendo, y ¿por qué no confesarlo? me encanta que me lean.




Ella era la que esperaba, sin esperanza, ese hueco en su tiempo. La que atesoraba esos instantes por lo valiosos, porque no tenía certeza de que se fuesen a repetir pronto. Ella era la que callaba, la que no podía permitirse ni una lágrima, ni una queja. Porque no era más que "la otra". La que no tenía derecho a nada. Tan solo a recoger los besos que a él le sobraban, sus miserias. Ella era la que lo sostenía cuando le apretaba la culpa, pero al mismo tiempo, la que nunca esperaba encontrar un consuelo cuando se sentía sola. Ella era la que le amaba a escondidas, aunque en silencio soñaba con un día e...
Comentarios: 7 | Lecturas: 256 | Publicado a las: 14:56 el 20/09/2010




Yo también tengo un pasado del que no me gusta hablar, con la esperanza de que, a fuerza de no recordarlo termine por desaparecer. Y no es porque no me sienta orgullosa de aquellos años. Sinceramente creo que cumplieron su función. En ese momento era lo que tocaba, y ahora lo que toca es otra cosa. Pero recordar desestabiliza a veces, y luego aparecen las dudas, las preguntas sin respuesta, las odiosas comparaciones. Y no, el pasado está mejor en los cajones, apolillándose y acumulando polvo.¿A quien puede importarle quién era yo hace veinte años, en qué ocupaba mi escaso tiempo libre, o de qué manera sobrevivía al hastío? Lo impo...
Comentarios: 1 | Lecturas: 259 | Publicado a las: 15:06 el 15/05/2010




No sé si será el frío de la calle, o la rigidez de estas sábanas gastadas. No sé si será este aliento usado que invade los huecos de la casa. Si las propias grietas de mi cuerpo, el miedo al olvido, o la inquietud de un mañana incierto. No sé si soy, No sé si somos, si fuimos. No sé si será al menos. No sé nada.
Comentarios: 3 | Lecturas: 414 | Publicado a las: 11:43 el 13/02/2010




Te devuelvo hasta el eco de las últimas palabras. Ya no tienen siquiera el sabor rancio y estéril del recuerdo. Te regalo el vacío de tu rostro ausente. Ya no eres siquiera contorno deseado ni estela en mis sueños. Te concedo, si cabe, la indiferencia. El paso previo a sepultarte bajo la losa fría del callado olvido. Ya no eres siquiera ceniza de una hoguera. Eres sólo frío, ausencia de voces, preludio de nada. Ni siquiera mereces que derrame esta tinta para escribirte un verso.
Comentarios: 0 | Lecturas: 307 | Publicado a las: 16:17 el 30/01/2010




Hace poco fue el día de Reyes, día de regalos, sorpresas, magia, ilusión… Espero que a todos os hayan traído muchas cosas, pero recordad: El mejor regalo de este día se queda siempre debajo de vuestra almohada. Es un regalo sorpresa ¿no lo sabíais? Cada año, en la noche de Reyes, mientras Sus Majestades dejan los paquetes en cada casa, la Estella Guía aprovecha esos segundos para descansar sobre vuestra almohada. Son apenas unos instantes, porque ya sabéis que es una noche de locos, y hay que hacer mucha tarea en unas pocas horas. El caso es que, al levantarse y continuar su camino, deja impregnada la fund...
Comentarios: 0 | Lecturas: 303 | Publicado a las: 05:57 el 09/01/2010




Nunca quise a nadie como te he querido a ti. Te di mi tiempo, mi compañía, el calor de mi cuerpo en las tardes de invierno. Me doblegué a tus caprichos, obedecí tus órdenes, respeté tu espacio y esperé mi turno de caricias con paciencia.Nunca te pedí demasiado. Me bastaba con verte sonreír, con algún mimo ocasional. Me contentaba con saber que estabas a mi lado, con alguna tarde de juegos, con caminar a tu lado.Pero entonces llegó ella y supe que te perdía. Era tan perfecta… La primera vez que la vi entre tus brazos pensé que iba a volverme loca. Nunca había sentido nada igual, esa punzada en el estómago, esa niebla tembloros...
Comentarios: 4 | Lecturas: 599 | Publicado a las: 12:04 el 09/12/2008




MARIO Y ANA Recostado sobre la arena de la playa, Mario juega a recorrer la espalda de Ana con su dedo índice. En sus labios todavía late el sabor a Vodka y sal de los últimos besos. No hay nadie en la playa, pero aún así, Ana se acerca a Mario para refugiarse pudorosa entre su cuerpo. Él se asoma en sus ojos, buscando tal vez algún rastro de los pensamientos que en ese momento ocupan su cabeza. Los observa detenidamente intentando encontrar en ellos alguna muestra de emoción, algo que le permita averiguar cómo se siente. Sin embargo no consigue atisbar nada dentro de esos ojos. Parecen ausentes.- Estás muy callada.- Me gusta e...
Comentarios: 0 | Lecturas: 527 | Publicado a las: 12:30 el 03/11/2008




Impulsos En un primer momento se sintió abrumada por aquel denso silencio que se había instalado entre ambos, pero al mismo tiempo era como si ninguno de los dos se atreviese a quebrarlo. Fue un instante místico. Sus ojos se absorbieron mutuamente, hasta que de repente, dejó de existir el resto del universo; no había nada más que esos otros ojos, como si todo, el tiempo y espacio, se hubiesen concentrado en las pupilas y el iris que tenían enfrente. Sintió su aliento sobre sus labios: húmedo y cálido. Y entonces fue consciente de lo cerca que se enco...
Comentarios: 2 | Lecturas: 551 | Publicado a las: 13:33 el 11/09/2008




Entre el Silencio Son las tres y media de la madrugada y todo es quietud; ni siquiera sopla el viento como lo hacía la noche anterior, golpeando las persianas, las ramas de los árboles, silbando al colarse por los rincones de algunas callejuelas, levantando en remolino polvo y hojas secas. Tampoco se oye a los ratones correr por el falso techo, ni al perro abandonado que deambula desde hace meses por las calles. Todo es silencio. El reloj despertador marca desde la mesilla de noche el rítmico paso del tiempo, mientras Marian, desvelada, se agita debajo de las sábanas. Desde hace un rato intenta escuchar, a través de la oscuridad de la no...
Comentarios: 1 | Lecturas: 502 | Publicado a las: 06:08 el 02/09/2008




COSAS DE NIÑOS─¡Papá! ¡Papá! ¡Ven, ven, corre!─Niño, ¿no te he dicho mil veces que cuando los mayores están hablando no se les molesta?─¡Pero es que tienes que venir!─Qué niño tan mal educado. Mira, ahí vienen tu madre y tu tía, vé y diles a ellas.─¡Mami! ¡Mami! ¡Corre, es que...!─¡Virgen Santa! ¡Qué carreras! Pero si estás sudando. A ver si ahora vas a coger frío.─Pero escúchame, es que es urgente. Ta...─¡Ay! Estos críos… Venga, vete a jugar con tus primos.─¡Pero mami! ¡tía…!─Pero ¡ay que ver qué pesaditos que os ponéis a veces! A ver, ¿qué tripa se te ha roto?─A mí no, tía. Pero ...
Comentarios: 2 | Lecturas: 588 | Publicado a las: 06:58 el 28/08/2008




ABISMO La conocí en el parque, junto al Puente de los Deseos, ese que tiene una baranda de piedra y desde donde los chavales tirábamos migas de pan a los barbos. Ella tendría unos cuatro años, y siempre iba impecablemente vestida. Solía distraerse encaramándose a la baranda de piedra, mientras La Tata que la cuidaba, hablaba con su novio. Yo, con mis siete años, sentía un extraño vértigo cuando la veía desafiar al equilibrio, tan menuda y sin saber lo que era el miedo. Así que me impuse la responsabilidad de vigilarla para que no le ocurriese nada. Tenía algo en la mirada que me tenía fascinado. En sus ojos, de un col...
Comentarios: 2 | Lecturas: 585 | Publicado a las: 12:18 el 25/07/2008




SUEÑOS Hace tiempo que tengo miedo de mirarme desde afuera, porque sospecho que no va a gustarme lo que vea. Me he pasado la vida intentando escuchar, intuir, asimilar qué esperaban los demás de mí, y por el camino acabé confundiendo mi identidad con la imagen que habían levantado los que me rodeaban. No soy la persona que yo deseaba, sino el reflejo de lo que otros han querido que yo sea. Y puedo dar fe de que un triunfo no deseado puede resultar insípido. Al mismo tiempo, a golpe de años, voy siendo consciente de la facilidad con la que puede llegar ...
Comentarios: 6 | Lecturas: 776 | Publicado a las: 12:36 el 19/07/2008




Vive en la calle y hace tanto tiempo que nadie lo llama por su nombre que a veces él mismo piensa que ni siquiera existe. Suele sentarse en un banco del parque, siempre en el mismo, con la mirada perdida en el infinito. Lleva un sombrero gris muy raído, el mismo en verano y en invierno, y un abrigo viejo y roto, de un color indeterminado, entre negro, gris, verde y marrón oscuro.A veces extiende la mano con la palma abierta y hueca, como un cuenco y murmura una letanía ininteligible, como hacen las mujeres rumanas que piden dentro del mercado. La gente circula y finge ignorarlo, miran hacia otro lado o clavan los ojos en el suelo. Pero é...
Comentarios: 2 | Lecturas: 531 | Publicado a las: 12:27 el 30/06/2008




Ni siquiera sabía pronunciar el nombre de mi enfermedad, pero intuía el poder de esa palabra, mucho más intenso que el pálido de mi piel y que el rojo de la sangre que escupía al toser. La primera vez que la oí nombrar fue de los labios del médico, a los pies de mi cama. Recuerdo el gesto de mi padre al escucharlo, las lágrimas de mi madre, a mi tía Eugenia sacando a mi hermana pequeña del dormitorio… A partir de entonces mi vida se iba a ver reducida a aquellas cuatro paredes.Al menos tenía mi ventana. Aquella ventana con sus visillos lánguidos que retrataba el único ángulo soleado de un parque más bien pequeño. ...
Comentarios: 3 | Lecturas: 575 | Publicado a las: 13:56 el 08/06/2008




El día que el cuco dejó de cantar, el termómetro del patio marcaba siete grados bajo cero; pero no fue el intenso frío el causante de que el pequeño pájaro se quedase quieto, cobijado en su rinconcito dentro del reloj, sino una honda pena por un corazón que acababa de dejar de latir. Eran las siete en punto de una oscura mañana de diciembre, y el hielo cubría con una finísima capa el asfalto quebrado de la calle, las hojas de la hiedra, la tierra dormida del huerto y los cristales de las ventanas. En e...
Comentarios: 3 | Lecturas: 584 | Publicado a las: 03:31 el 05/06/2008




PRUEBA NÚMERO UNO EXTRACTO DEL DIARIO EN CUYA PORTADA APARECE EL NOMBRE DE THALÍA. 25 de abril, once de la mañana Sé que vendrá esta noche. Lo espero. Sé que querrá matarme, ya lo ha intentado otras veces. La última vez me salvó Doña Elvira, la vecina. ¡Qué suerte que se presentara justo a tiempo! A veces conviene tener una vecina de las que se entrometen en tu vida. Es un poco cotilla, pero hay que comprenderla. La pobre se aburre. La televisión es su única compañía, y a veces cansa. Además, como se pasa el día viendo programas de sucesos, parece como si hubiese ...
Comentarios: 2 | Lecturas: 593 | Publicado a las: 03:31 el 31/05/2008
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