Nieves
Nieves Jurado Martínez de España
Me considero inconformista, agnóstica, un poco rebelde, con carácter (a veces, demasiado), irónica y con sentido del humor. Por lo demás, soy afortunadamente una mujer normal; sin pasarme, claro.




Quiero marcarte con algo más que poesÃa Y entrelazar mis sueños con tu vacÃo despertar. Quiero deslizarme por tu mirada, y cerrar mis ojos. Es la palabra la que inunda mi boca y desciende despacio, muy despacio hacia mi sexo, sacudiendo con fuerza mi embravecida sangre. Quiero marcarte con algo más que poesÃa Y perderme en las noches recordando tu olor.
Comentarios: 1 | Lecturas: 33 | Publicado a las: 06:39 el 10/05/2008




Raimunda sabe que los años no hacen sino envejecer a la gente y llenarla de experiencia, nada más. Sabe también que la muerte la va a visitar más pronto que tarde, para llevársela al otro mundo. Vendrá ataviada con una túnica negra y escondiendo su rostro bajo una capucha o un sombrero. Pero todo esto nunca le ha causado pesadumbre alguna. Raimunda ha sido y será ante todo una mujer de campo. Ha trabajado sin hacer caso a la extenuación y ha padecido los avatares de la vida con la cabeza muy alta, y por supuesto, nada la va a amedrentar. Tiene demasiado trabajo para dejarse vencer por los años. Raimunda, desde que alcanza su memor...
Comentarios: 2 | Lecturas: 64 | Publicado a las: 15:53 el 26/04/2008




Mamá se suicidó bien entrada la noche. HacÃa frÃo. Nunca pensé que lo harÃa, a pesar de que siempre amenazó con hacerlo. - Los verdaderos suicidas no avisan. Si alguien quiere quitarse la vida lo hace y punto -me comentaba la vecina en un intento de tranquilizarme. Pero se equivocó. Juana, la vecina, creÃa saber muy bien de lo que hablaba, porque habÃa vivido ya esa experiencia. Su marido se habÃa suicidado hacÃa unos años. -Y quién lo hubiera imaginado - se lamentaba -. Con lo alegre que era. Nunca se quejó, nunca. La verdad es que no recuerdo muy bien lo que ocurrió ese dÃa porque yo era muy pequeña, debÃa de andar po...
Comentarios: 0 | Lecturas: 69 | Publicado a las: 10:47 el 08/04/2008




Mientras se duchaba, buscaba la mejor manera de suicidarse. Su vida era un maldito infierno. Él la maltrataba, su único hijo habÃa fallecido hacÃa un año en un accidente de tráfico, y ella agonizaba sola. El dolor por el hijo muerto era tan intenso que, a veces, creÃa no poder respirar, sentÃa cómo el aire se volvÃa espeso y seco destrozándole los pulmones. Sin embargo, pese a su sufrimiento, tenÃa miedo a morir y ese miedo le hacÃa replantearse el suicidio. En su desesperación, se planteó matar a su marido. Algo rápido y discreto, como una desafortunada caÃda durante una de sus frecuentes borracheras. No serÃa difÃcil, de ...
Comentarios: 0 | Lecturas: 72 | Publicado a las: 08:54 el 19/03/2008




El viejo ascensor se paró de golpe. Su luz amarillenta comenzó a fluctuar amenazante hasta que se apagó y todo quedó a oscuras. Di unos pequeños pasos hacia atrás hasta que mi mochila llena de libros, que llevaba colgada a la espalda, se topó con la pared del fondo; la que tenÃa el espejo que todas las mañanas reflejaba con maliciosa nitidez mi cara somnolienta. Lo rocé nerviosa con la punta de los dedos, estaba frÃo. Mi cuerpo tiritaba mojado por la inoportuna lluvia que aún caÃa con fuerza en la calle a causa de la tormenta que se habÃa desatado a la salida del colegio. En medio del silencio, oà la respiración quebrada y cas...
Comentarios: 1 | Lecturas: 121 | Publicado a las: 11:39 el 03/03/2008




La luz se hace tenue al contacto con la sangre derramada sobre el viejo gramófono. En él, un disco gira cansado lanzando al aire un penoso tango que habla de mÃseras pasiones. Y mi alma baila por encima de las sombras mientras tú buscas una razón para llorar. Para ti no es suficiente mi miedo; no es bastante mi grito de dolor, que traspasa el aire, rebota en las paredes y cuando te llega ya se ha deshecho. ¡Qué triste se me hace este momento!, qué triste y lejano. Una habitación sombrÃa, una cama deshecha y, en el rincón junto a la ventana, el antiguo gramófono canta con sonidos ásperos y sucios. Siempre la misma canción y siem...
Comentarios: 2 | Lecturas: 133 | Publicado a las: 05:03 el 01/03/2008




Verá usted, señor. Yo, bien mirado, no soy malo. En el fondo, y perdone la osadÃa, mi corazón es bueno y mi alma grande. Lo que ocurre es que, a veces, cuando me entra el nervio actúo de manera impulsiva. Si ya me lo advertÃa mi madre: - Juanito, debes aprender a controlar tus empujes, que tienes muchos y algún dÃa va a haber una desgracia. No entiendo, en concreto, a qué desgracia se referÃa la mujer. Porque nos llovÃan muchas, demasiadas. Como las palizas que nos daba el mal nacido de mi padre. Era tan despiadado y ruin que incluso abusaba de mi hermana. La pobre no sabÃa bien lo que le ocurrÃa. No era muy lista, ¿...
Comentarios: 1 | Lecturas: 104 | Publicado a las: 11:13 el 14/02/2008




Se acercó lentamente al ataúd. Sin embargo, lo primero que pensó no fue en el dolor que sentirÃa al verlo por última vez, ni siquiera sabÃa si serÃa capaz de sentir auténtica compasión o tristeza por él. En realidad pensó en lo brillante que era aquella caja de madera y se preguntó si su tacto serÃa tan suave y frÃo como parecÃa. Se increpó por su irreverencia y se obligó a continuar caminando por aquella sala del tanatorio hacia el ataúd que permanecÃa dentro de una especie de gigantesca urna, mostrando al público toda la realidad de la muerte. La luz blanquecina daba al lugar un aspecto lechoso. TenÃa la certeza de qu...
Comentarios: 1 | Lecturas: 94 | Publicado a las: 05:10 el 13/02/2008




Hay mucha luz. Aquà siempre está todo inundado de luz. El sol brilla intenso en el cielo y cae encima de nosotros con tanta fuerza que incluso agrieta los campos y las gargantas de todo el mundo. Mi garganta está seca y también las de mis hermanos, hasta las de los perros están secas. La claridad de ahà fuera me indica que ya ha amanecido. Debo levantarme para ir a por agua. Todos los dÃas voy a por agua. El pozo nuevo está lejos, aunque no tanto como lo estaba la vieja charca, la que dicen que mató a tanta gente. Mi madre cree que mi hermanito murió por culpa del agua envenenada de la charca. El pobre se puso muy enfermo. En ocasi...
Comentarios: 2 | Lecturas: 130 | Publicado a las: 13:51 el 08/02/2008




Al final, el hombre del tiempo tenÃa razón. Una gran tormenta se habÃa adueñado de la noche y los relámpagos agrietaban el plomizo cielo que dominaba el valle. En la vieja casa de campo el interior parecÃa un velatorio oscuro y silencioso. Las velas iluminaban con una tÃmida luz el pequeño comedor. De vez en cuando, un resplandor blanquecino procedente del exterior clareaba, como en una pelÃcula de cine mudo, las caras de la pareja de ancianos que en esos momentos cenaba un par de bocadillos. No les fue posible preparar nada más, sin electricidad y sin haber tenido la oportunidad de ir al pueblo a comprar comida, la despensa estaba ...
Comentarios: 0 | Lecturas: 83 | Publicado a las: 10:45 el 01/02/2008




Fue a mà a quien ordenaron enterrar al Narrador. SÃ, a mÃ, a su mejor amigo; bueno, a su único amigo. En aquel infierno era muy difÃcil hacer auténticos amigos, cada uno iba a lo suyo. El instinto nos hacÃa desconfiar de todos. TenÃamos bastante con intentar sobrevivir dÃa tras dÃa, con procurar pasar lo más desapercibido posible ante los ojos de los guardias que no dudaban en disparar o apalear a cualquiera que no les gustara. - Llámame Narrador, muchacho - me dijo la mañana que nos conocimos. Yo tenÃa diecisiete años y él me pareció la persona mÃ...
Comentarios: 3 | Lecturas: 132 | Publicado a las: 13:22 el 29/01/2008




Me llamo Fred, tengo sesenta y cinco años y soy alcohólico. Mi mayor problema todas las mañanas es intentar no vomitar y mi mayor fracaso es no conseguirlo. Vivo en una miserable habitación de una pensión habitada por putas y ratas, y lo único que me anima a seguir viviendo es la posibilidad de volver a ver entrar en aquel lujoso hotel a la mujer que me convirtió en este despojo humano. Todos los dÃas, a eso de las diez, salgo de este aborrecible antro con la botella de bourbon en el bolsillo y dos copas en mi estómago como único desayuno. Esos tragos me ayudan a incorporarme, creo que sin ellos no conseguirÃa andar. Para entonce...
Comentarios: 2 | Lecturas: 188 | Publicado a las: 13:39 el 28/01/2008
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