LeeTamargo
Luis Tamargo de España
"A escribir se aprende escribiendo", (Anónimo).




Hacía rato que se habían acabado las gasas, la enfermera le enjugó el sudor de la frente con un pañuelo de papel usado. El médico manipuló el costado del hombre y pidió más sutura… - …La última caja, doctor. –apuntó a la enfermera. Cuando acabó la intervención se volvió hacia ella con tono de eficiencia: -Vigila el drenaje y cámbiale el suero… Apenas acabó de pronunciar estas palabras cuando un disparo certero hizo añicos el espejo colgado junto al gran ventanal, que también terminó por venirse abajo del todo en mil pedazos. La enfermera corrió de un salto tratando de...
Comentarios: 0 | Lecturas: 103 | Publicado a las: 04:41 el 11/10/2008




Fue algo más que el acicate de aquella imperiosa necesidad lo que le condujo a los bosques del norte. Apenas había deambulado lo suficiente para toparse con la cruel realidad de que el hambre también había que seguir combatiéndolo dentro y fuera de su frontera. Al menos allí, su forzuda complexión podía abrirse camino en la tala de árboles de las empresas madereras, necesitadas de brazos fuertes.-Esteban, me llamo Esteban. –respondió, mientras recibía a cambio un juego de guantes y una manta, con la indicación del barracón que le correspondía. El dueño de la compañía, el seño...
Comentarios: 0 | Lecturas: 101 | Publicado a las: 04:31 el 11/10/2008




Sin dejar de apuntarme a la cara con su dedo, la voz de mi amigo se tornó casi confidente, pero firme...-...Y no preguntes, ¿oyes? Tu misión aquí consiste en bajar y subir con los clientes, nada más... Obedece al mayordomo jefe en todo, no olvides llevarte el uniforme el viernes y volver a traerlo el lunes, ¿oíste?... -De acuerdo... -musité, mientras mi compañero desaparecía tras la puerta giratoria del hotel sin volverse hacia atrás. En verdad que debía estarle agradecido pues con su favor me brindaba la oportunidad de sustituirle en su período de vacaciones, como en anter...
Comentarios: 0 | Lecturas: 90 | Publicado a las: 15:12 el 03/10/2008




Al doblar la curva del río, entre la espesura de hayas, hay una gran piedra plana, redonda, semiroída en uno de sus cantos. Sentado en ella, apoyado sobre la cagiga milenaria puede contemplarse el río. El agua juega y arremolina espuma entre los surcos de las rocas enmohecidas. Un hilo de luz se asoma por el techo de hojas y, desde arriba, dibuja un arcoiris en la orilla, un manto multicolor que envuelve al hada del arpa, que danza y deja bailar sus dorados cabellos al sol, rodeada por un séquito de diminutos duendes, numerosos y curiosos, que se acercan y rodean la gran piedra plana. Algunos,...
Comentarios: 2 | Lecturas: 128 | Publicado a las: 15:07 el 03/10/2008




Entre los humedales se fue abriendo paso ahora más ligero, aunque bastante fatigado. Atrás quedó el peligro de la zona pantanosa y de los tramos que hubo de atravesar con el agua llegándole hasta el pecho. Sujetando el machete por encima de la cabeza, con los dientes apretados, avanzó con lentitud cada centímetro, tragándose el sudor que goteaba de su barba rala, hasta que por fin el lodo se tornó firme y pudo correr hacia el bosque. Un suspiro de esperanza pareció resucitar de sus sofocados jadeos cuando penetró en la espesura. Sin detenerse, continuó la desenfrenada carrera, apartando a golpe de machet...
Comentarios: 2 | Lecturas: 100 | Publicado a las: 15:01 el 03/10/2008




Eran por fin una familia. Cuando el pequeño Jeremías subió a bordo del gran trasatlántico comenzó la historia de una recuperación largo tiempo esperada por sus tíos, ahora transformados en máximos responsables de su cuidado. Lorna y Mateo se habían ocupado del muchacho desde que perdió a sus padres en aquel desgraciado accidente de avión, cuando apenas aún tenía la edad para empezar a hablar y, por más que lo hubieron intentado, aquella malformación en el lenguaje persistía hasta el punto de que el niño era incapaz de articular palabra a sus seis años. Sin embargo los especialistas habían c...
Comentarios: 0 | Lecturas: 121 | Publicado a las: 10:40 el 01/10/2008




No era un lugar muy frecuentado, de ahí su encanto a pesar de lo accidentado del acceso. Sin embargo la vista panorámica que ofrecía era digna de disfrutar. Desde arriba, ellos no se perdían ni una sola puesta de sol y si empeoraba el tiempo también le encontraban el lado atractivo, fieles a su cita diaria del mediodía el más mayor recordaba épocas pasadas mientras los más pequeños escuchaban con atención. Uno de los ancianos se sumó a la reunión con la avidez de rememorar su historia preferida...-...Pues sí, ese faro que veís ahí abajo abandonado lo construyeron antiguos prisioneros, fu...
Comentarios: 4 | Lecturas: 108 | Publicado a las: 10:32 el 01/10/2008




La carretera que atraviesa Corvel secciona al pueblo con su trazado recto y deja ocultos, a ambos lados, las calles frías de este remoto puerto de montaña donde sólo el humo de las chimeneas parece dar señales de vida. Pero para nosotros era distinto, nacimos allí. Dimos los primeros pasos y los primeros gritos entre sus calles polvorientas, de espaldas al tumulto, en la plaza de piedra donde las madres y los niños, siempre escasos, se citaban en consolador centro de reunión. Crecimos al amparo del bosque de mata baja, duros y sórdidos, y entre las peñas abruptas de aquellos roquedo...
Comentarios: 0 | Lecturas: 79 | Publicado a las: 10:17 el 01/10/2008




No es que fuera mayor, pero acusaba ya el desdén de sus largas correrías en aquella especie de pose hierática, casi como parte integrante del mobiliario del viejo salón. Recuerdo al tío Aristo desde los tempranos años, instalado allí en casa de los abuelos a la vuelta de uno de sus acostumbrados viajes, ellos lo recibieron como un regalo aunque de poca utilidad. En sus años jóvenes causó estragos en las cercanías, según la abuela debió ser un auténtico galán, amigo de casas ajenas, pero hábil a la hora de escurrir el bulto cuando el asunto se tornaba feo. En una ocasión en que caí enfe...
Comentarios: 0 | Lecturas: 69 | Publicado a las: 10:25 el 27/09/2008




El contorno costero había desaparecido de la línea, ahora limpia, del horizonte. Había navegado sin descanso, obsesionado por perder de vista cualquier atisbo de tierra firme. Aquel año el curso había sido demasiado intenso e, incluso, su padre se había excedido en su exigencia por no desaprovecharlo insistiendo de continuo en la parte del futuro que estaba en juego. Por eso, todo el objetivo de aquellas vacaciones era relajarse distendidamente hasta la saciedad y, así primero, había que aislarse de todo ruido que sonase a recuerdo de hábito rutinario. Para ello cogió el velero de su padre y s...
Comentarios: 4 | Lecturas: 101 | Publicado a las: 10:21 el 27/09/2008




Fue una mala caída. Su madre ya le había advertido más de cien veces que tuviera cuidado con los árboles y, precisamente, había tenido que ocurrir ese día y allí, en la arboleda que rodea el internado del colegio Saint Paul. Ahora su madre y la familia quedaban lejos y, desde luego, que aquel verano se presentaba con un comienzo poco o nada halagüeño. El profesor Tycho, un viejo catedrático casi a punto de jubilarse, más ocupado en pasear los libros que en dar clases que despertasen el de por sí distraído interés de algún alumno, fue quien se hizo cargo de su...
Comentarios: 0 | Lecturas: 66 | Publicado a las: 10:15 el 27/09/2008




Fue un encuentro casual, de los que diseña el destino en el espacio muerto de los cruces de camino. A Gina enseguida se le vino a la mente uno de aquellos guiones cinematográficos que Max, el viejo amigo de sus tiempos de actriz, solía esbozar en apenas dos minutos, con una facilidad tan pasmosa que hacía sospechar por igual de sus acaloradas promesas de triunfo. -¡No puede ser, Gina, pellízcame, por favor! –Max no ocultaba su sorpresa. Gina se le llevó al final de la barra, prefería evitar las cercanías del mostrador y el ajetreo de clientes que, tarde o temprano, acabarían p...
Comentarios: 2 | Lecturas: 97 | Publicado a las: 10:25 el 23/09/2008




Corría el decimotercer año del recién estrenado milenio, aniversario de la gran deflagración. Blenda y Ruth ya habían dejado de ser las alocadas colegialas que traían en jaque los esforzados desvelos de sus padres, atentos en toda ocasión para que aquellas varitas tiernas crecieran sin torcerse. Al fin parecía que tanta preocupación había dado su fruto y ahora, convertidas en dos chicas responsables, se bastaban por sí mismas para ganarse el sustento con sus hábiles merecimientos. Ellas no lo conocieron, pero antes ya habían oído por boca de sus padres de los devastadores efectos de la gra...
Comentarios: 0 | Lecturas: 84 | Publicado a las: 10:17 el 23/09/2008




Hubo un tiempo en que la historia esperaba para escribirse al día siguiente. Por entonces, el mundo se bastaba a sí mismo, pero para el joven Kumbi nada resultaba extraño y sí nuevo todo lo que acontecía desde que el dios Chen´za se ocultaba hasta que volvía a renacer. Todo lo lejos que alcanzaba su memoria siempre había sido así, lo había escuchado en los consejos de la tribu de boca de los guerreros más aguerridos. Ahora era su turno. Desde el confín de los orígenes la selva había marcado la ley de sus antepasados. Para un indio tupùa esto significaba un paso adelante en el crecimiento ...
Comentarios: 0 | Lecturas: 73 | Publicado a las: 10:14 el 23/09/2008




Hay que conocer el lugar para admirar, más que para comprender, los milagros de la naturaleza. En aquella zona geográfica la costa se hunde con una ligera pendiente en el mar. Aquí, las formaciones rocosas son una prolongación suave del desierto que las precede, dando lugar a cavidades y galerías que horadan el pasillo costero. Nummek se había criado allí y sólo él conocía el túnel que se bifurcaba hasta la altura de dos hombres para desembocar en la pequeña playa protegida, invisible desde el exterior. Ahora, el viejo Nummek también sabía que dentro del castigo existía una ...
Comentarios: 0 | Lecturas: 74 | Publicado a las: 10:10 el 23/09/2008




Cuando sonó el teléfono acababa de acicalarse el bigote que le había acompañado en sus últimos veinte años de abogacía. Sin soltar las tijeras atendió la llamada con la otra mano...-Entendido, acudiré de inmediato. La prisión de alta seguridad de Sacramento queda a apenas diez minutos de autovía desde el núcleo urbano, elevada sobre un minúsculo promontorio goza de uno de los enclaves geográficos más idílicos y seguros que puede desearse para este tipo de construcciones. A la orilla del mar, del que le separa tan sólo una banda ancha de arena, la prisión se erige en obstáculo insalvable fren...
Comentarios: 5 | Lecturas: 107 | Publicado a las: 06:46 el 21/09/2008




Casi al mismo tiempo que se elevaba sobre la loma un destello de plata brilló en los ojos del animal. La luna se hinchó como un globo iluminando cada resquicio dormido del bosque y el lobo se detuvo, deslumbrado por su belleza, dispuesto a ofrendar el ritual de su reconocimiento con un aullido largo y sentido. El enorme disco de luz se agrandó en el cielo inaugurando el reino nuevo para los habitantes del bosque, comenzaba un tiempo al que despertar, que no podían desperdiciar si querían sobrevivir a su regreso. Los más avezados ya se habían ocultado en los refugios preparados de antemano, la ley del bosque imponí...
Comentarios: 2 | Lecturas: 90 | Publicado a las: 06:43 el 21/09/2008




Llegó el momento que había estado esperando. Los guerreros marchaban de expedición una vez más y, como de costumbre, a su regreso nuevamente se trasladarían de asentamiento como venían haciéndolo hasta donde alcanzaban sus primeros recuerdos. Sobre todo, le gustaban las historias que en la noche contaban los guerreros adultos y que hablaban de su origen, de la tribu y de la selva, la madre de todos los hombres-luna. Sus ojos de niño grande se iluminaban cada vez que oía narrar la creación del mundo del lecho del río... La luna enamorada se bañó en su cauce hasta que el rey de los árboles-liana enredó de cel...
Comentarios: 0 | Lecturas: 79 | Publicado a las: 06:40 el 21/09/2008




A lo largo de mi azarosa existencia he podido conocer los más variados paisajes y, lejos de sentirme utilizado, ahora reconozco la riqueza y privilegio que ha supuesto distinguir el semblante de quien tenía enfrente. Añoro los primeros tiempos, aquellas tardes de buhardilla entre tanto lienzo amontonado, los primeros colores, manchas tímidas de aventurero trazo. Eran los comienzos, uno podía ya permanecer eternamente condenado a quedarse reducido a un boceto o, por el contrario, convertirse en un suceder de bocetos ininterrumpido. Tuve suerte de las manos en que caí y hasta donde he llegado. Esta vez el viaje ha sid...
Comentarios: 0 | Lecturas: 71 | Publicado a las: 06:36 el 21/09/2008




Desde pequeña sobresalió por su carácter desobediente e indomable. Su padre lo achacaba a que nació cuando las mareas decrecían, pero sabía que la naturaleza de los seres está marcada por el entorno en que crecen y se desarrollan y, por ello, albergaba la esperanza de que algún día ella misma encontrase la medida justa. Sin embargo, lejos de agradar las expectativas de sus progenitores, la niña gustaba de arriesgarse siempre hacia límites más ignotos e inexplorados ya impulsada por sus irrefrenables ansias de conocer ya por poner así de manifiesto la rebeldía de su carácter. A menudo recalaba ...
Comentarios: 2 | Lecturas: 95 | Publicado a las: 06:28 el 21/09/2008




Aún no había amanecido y era muy probable que aquella mañana gris nunca lo haría. El temporal golpeó con saña durante toda la noche anterior y, con el alba, llegó la esperada calma para las zarandeadas copas del bosque. En el semblante húmedo de cada árbol se reflejaba el triste presagio de lo que ya sabían no iba a ser un día fácil. Al Hermano Grueso lo había alcanzado un rayo en su parte media y la agonía se precipitaba ya hacia su desgarrador final. El bosque entero lamentaba su pérdida y, agolpado en torno suyo, arropaban su último aliento con un cántico de hojas. El Hermano Grueso era...
Comentarios: 0 | Lecturas: 68 | Publicado a las: 06:17 el 21/09/2008
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